martes, 6 de noviembre de 2012

Corazón negro - Elisa Puricelli Guerra - Reseña

El misterio detrás de la repentina desaparición de la famosa escritora Cornelia Wyndham ha levantado un molesto muro de palabrería en los medios, según su sobrina Viola. Pero eso no quiere decir que no le preocupe más que a nadie el que su tía favorita esté desaparecida dejándola sola con sus otras 2 tías, bastante extrañas y despreocupadas (tanto que tienen la cocina de adorno). 
Las historias que escribe Cornelia, y por las cuales se hizo famosa, forman parte de una serie de libros que tienen como protagonista a un rockero que resuelve misterios -combinación que nunca habrá creído posible-. Narcissus Spark, el fachoso pero famosísimo rockero que tiene vueltas locas a una horda de admiradoras en ambos mundos (la ficción y la realidad). Todo un fenómeno literario que comenzó a imaginarse en una vieja casa que se cae a pedazos allá en Londres
Si Nueva York es la ciudad más recurrente (muchísimo) para las historias de autores americanos, así lo es Londres para los europeos. Sólo hay que ver. 
Entre la básica desesperación, Viola comienza a meditar sobre la desaparición de su tía y al abrir la puerta se encuentra con el mismísimo Narcissus ¡Salido del último libro todavía sin publicar! 
Y juntos intentarán encontrar a la autora perdida. 
Esta historia nos lleva, muy respetablemente, a una caminata por laderas pastosas, y también a correr a prisa por las grises calles de Londres mientras alguien nos persigue. Pero tal vez sería más importante mencionar que nos deja ver dentro de uno de los espacios privados más curiosos de una mente: una guarida de escritor (mortalmente conocido como un estudio). 
El argumento de la historia y sus detalles nos ponen en medio de pensamientos que todo lector ha tenido, una historia escrita notablemente por una lectora de sangre fiel. 
Y aunque nuestra protagonista esté más o menos contagiada del típico me-enamoro-y-pierdo-el-cerebro, muchos de los personajes son dignos del estilo europeo que otorga tanta personalidad y me gusta tanto. Aunque claro, no faltan ciertos huecos de actitud en ciertos momentos. 
Un misterio aceptable, sencillo en su desarrollo pero no por eso menos sorpresivo a la hora de revelarse. Cuenta con un secreto, una casualidad, un culpable y una víctima. Entretejiendo varios puntos de lo que parecía un simple y único argumento individual. 
Y el mejor punto de la historia viene en una de esas teorías originales y fantásticas que tanto sorprenden y que para uno como lector parecieran tan aceptables y fáciles de creer. Lo que hay detrás de un personaje fuera de su libro y la redondez tan práctica con que se explica. 
Corazón negro se presenta como una historia juvenil de pies a cabeza con buenísimos momentos a pesar del sentimiento de simplicidad final previo a la sorpresa que explota. Con muchas cosas que cabría esperarse pero muchas más que nos toman por sorpresa. 
Porque a veces sentimos que las historias juveniles americanas forman parte de un grupo más bien lleno de clichés y es bueno pasarnos a algo parecido pero a la forma europea, porque uno nunca termina de entenderlos, la verdad. A pesar, por cierto, de algunos detalles referentes a la maquetación que contribuyen a la confusión que pudiera surgir. 
El estilo clásico no falta, con escenas que me recordaron perfectamente a la forma de proceder del londinense Sherlock Holmes (aunque no por parte de quien investiga el misterio). Tal vez sea que simplemente me gustó que se basaran en cosas que sencillamente me encantan. 
La historia de Narcissus aparece en mi lista de forma muy aceptable para lo que cabría esperar y me deja pendiente de su persona por si su historia continúa. 
Original y necesario para todo aquel que se sienta atraído. Una muy buena experiencia. 

La frase:
-¿Y ahora? –preguntó, tiritando los dientes ligeramente-. ¿Qué tenemos que buscar? 
-No sé –contestó Narcissus. Se levantó y apuntó otra vez la linterna hacia el ángel. Con la luz recorrió el cuerpo de la criatura dormida, el rostro joven perfecto, sus ojos cerrados. El ángel dormía relajado en una posición muy natural; su cabeza estaba reclinada sobre un brazo y el otro brazo, el derecho, se apoyaba en el libro abierto. 


Corazón negro, Elisa Puricelli Guerra. 362 p. Alfaguara, 2012

¡Hasta la próxima!

2 comentarios:

Chivitouille dijo...

Aunque no es un libro que muera por leer a pesar de tantas buenas reseñas que muy bien hablan de él, tal vez con el tiempo le de una oportunidad; es que me recuerda mucho a los de Cornelia Funke que manejan una idea muy similar.

Saludos ^^)

esa estrella... dijo...

Me llama bastante ;) Gracias por la reseña ^^

besitos<3