jueves, 7 de noviembre de 2013

Night School 2: El legado - C. J. Daugherty - Reseña

Nos reencontramos con una chica que sigue apareciendo en medio de los momentos menos agradables de la trama, que no para de sentir que forma parte importante de lo que sucede. Y puede que tenga razón. 
Allie está lista para regresar a Cimmeria, el lugar al que ahora siente que pertenece y que tanto la ayudó cuando lo que le ofrecía era justo lo que ella necesitaba. 
Después de lo sucedido el verano pasado en la Academia, las cosas están más turbias que nunca. Algo sorprendente si hablamos de una escuela. Aunque tampoco es que sea una escuela normal. 
Los jóvenes tienen que afrontar las consecuencias de algo que desconocen. Allie, sin querer, se interna directamente en el primer punto de contacto. Además de que los detalles que en esta segunda parte se revelan la ponen al frente del peligro. 
En este punto, todos los personajes extrañarán la normalidad del primer libro y lo no tan mal que resultaron las cosas entonces. 
Esta segunda parte de la historia se lleva mejor porque las cosas son más familiares. Aunque eso no quiere decir que no esté lleno de detalles innecesarios y le falten otros cuantos. 
Allie forma oficialmente parte de una comunidad en su mayoría formada por jóvenes con futuros poderosos e importantes. Lo que, digan lo que digan, tienen el concepto de escuela en admirable decisión gracias a la falta de tecnología (nada más que energía eléctrica). 
A veces los momentos sorprenden, porque uno sigue leyendo en busca de peligro. La protagonista, sin saber por qué, es especialista en encontrarse de repente en ese tipo de situaciones. Aunque lo poco que se nos revela contribuye a darle un tanto de más razones a eso y así sentirse menos incómodos ante la personalidad presionada de Allie. No es que ella siga al peligro, sino al contrario. Y ya no es solo porque sí. Ella no es más la simple casualidad o fijación con mala suerte de los malvados de la historia. 
Tal como el primero, mantiene su atmosfera de colores oscuros, y los momentos siguen -convenientemente- sucediendo a partir de la tarde más profunda y hasta la madrugada. Los escenarios son interesantes, aunque más bien es un solo edificio con muchos puntos perfectos para que algo suceda y nadie lo vea
Llega el momento de desconfiar de todo el mundo, la edad de revelar lo oculto, de recibir explicaciones. Lo personal para Allie y los protocolos generales que Cimmeria implementa la llenan de una presión desesperante que no sé cómo soporta, pero tenemos claro que lo que muchos adolescentes necesitan es mucha presión para formarse con corrección. 
Alguien se guarda un gran secreto de traición, podría ser cualquiera. Consigue guardar la interrogante todo el tiempo y las sospechas nunca dejan de aparecen por todas partes y en contra de todos. La confianza es algo demasiado valioso en el todavía desconocido centro del argumento. Más allá de sus personajes principales, que la verdad se revelan como un objeto para permitir echar el ojo al fondo de la historia. Lo que representa el peligro, el temor, sus intenciones y lo que sería capaz de provocar
A momentos los personajes sufren menos de lo que creen, las heridas son reducidas y los mejores instantes más íntimos y planeados. 
Nos ofrece una visión reparada y con menos utilización de detalles imaginarios de gran tamaño para insertar casi todo el misterio que había planeado. 
El legado es una mejor continuación para la historia por sus cambios en el concepto, su familiaridad en incremento y la sencillez de su narración. Allie Sheridan cambia su vida todavía más que antes, la lleva a una visión más directa de lo que debería ser. 
La historia tiene rincones que se encuentran sin comprenderse y el final me gustó por resultar menos ambicioso, como lo intenta esta secuela en general. 
Me hace pensar en el frío y un repentino temor en medio de la noche, como quería que sucediera. 

La frase: 
-Parece ser que los soldados del rey la atraparon a ella también, pero la mujer no se rindió. Sus seguidores y ella dieron batalla a lo largo de varios días. Al final, los soldados mataron a todos excepto a la mujer. Luchó con uñas y dientes. Dicen que se cargó a cinco hombres como mínimo. El enemigo, por desgracia era muy numeroso. La acorralaron en su dormitorio, en lo alto de la torre. 

Night School 2: El legado, C. J. Daugherty. 420 p. Alfaguara, 2013

¡Hasta la próxima!

1 comentario:

esa estrella... dijo...

El primero me encantó!!! Tengo que hacerme con este *--*
Gracias por la reseña!!

besitos<3