domingo, 23 de junio de 2013

Los noviazgos son buenos para el mundo

Los noviazgos son buenos para el mundo. 
Aunque, hay que decirlo, hay mundos que piensan lo contrario. Y con “mundos” no me refiero a Marte o Pandora, me refiero a las personas y sus mundos. Sus mentes, pues. 
Los noviazgos son lo que Santa Claus en una barata del viernes negro. Son, para cosas como el cine, por ejemplo; maneras de hacer funcionar la caja. Porque así sin los noviazgos. Se gasta dinero, aunque sea lo más barato. Se besa por eso, aunque sea de acostumbrado. 
Los noviazgos son diferentes al amor, porque tienen demasiado, y luego nada. Son diferentes al matrimonio, porque entonces no piensas como antes y tampoco se siente igual. Los noviazgos son lo que un gato llamaría “tener una familia”. Porque los matrimonios tienen perros. 
He visto, algunas veces, que los noviazgos son felices, pero alejados. De teclas y de notitas en la ventana. Así son. Así son los noviazgos. 
Son buenos para el mundo porque se compran helado, y aún más en las pausas. Son buenos para el internet porque se publican las fotos, y uno, interesando, observa cosa tan curiosa. Un noviazgo de besos así: :WM: o así :PO: 
Los chicos, si es que son chicos (y con “chicos” me refiero a jóvenes) cumplen con ir al cine para no ver la película, y los grandes (y no hace falta explicarlo) compran una cama para dormir solo en un lado, porque hay futuro. 
Viven mirando flechas que fallan, pasan de la esperanza a respirar aliviados. 
Los noviazgos son buenos para el mundo. Pero no nuestro mundo de gente común. Son buenos para el mundo de los que venden perfume, para los que tienen máquinas con ositos inatrapables con demasiado esfuerzo, para los que proyectan películas, para los postres baratos y tiendas de pintura. 
Y por eso el mundo es como es. El mundo de todos, un mundo real.
Para nosotros los noviazgos son costumbres, propias o ajenas, fotos que cambian pero no se desperdician. Son letras que llevan a un final, feliz o triste. Son buenos para el mundo, como cariños inciertos, sabores que no existen. 
Son vida, pero casi nunca demasiada. Ya casi nunca amor. 

Texto inspirado en:

Algunos libros con noviazgos: 
Lucian, de Isabel Abedi
Despedida, de Claudia Gray. 
El club de los muertos, Charline Harris. 

Algunos libros sin noviazgos: 
La cura mortal, James Dashner. 
Los juegos de hambre, Suzanne Collins. 
Erebos, de Ursula Poznanski.

¡Hasta la próxima!

2 comentarios:

esa estrella... dijo...

Me ha gustado mucho ^^

besitos<3

Chivitouille dijo...

Me gusto :D
Y la parte de: Un noviazgo de besos así: :WM: o así :PO: XDDDD

Saludos ^^)