sábado, 8 de diciembre de 2012

Esmeralda - Kerstin Gier - Reseña

Abrir el final de la trilogía que cuenta la historia de una viajera del tiempo con increíble personalidad duele tanto o más de lo que se esperaba. Nos hace sentir esa misma presión que abruma a Gwen al saltar al pasado. 
Una historia digna de extrañarse que a muchos nos gustaría continuara aún más pero es perfecto que no lo haga. 
Nuestra querida Gwen sigue en su doble conflicto existencial digno de una simpática jovencita de frente a su destino. Su todavía reciente descubrimiento de que es una viajera del tiempo, y sus encontradísimos, potentes y contradictorios (más o menos) sentimientos por el incierto Gideon. Cosas que así sólo dichas pueden sonar lo más fácil del mundo, pero en el mundo de las buenas historias -muy a su manera- no lo es. Nos sorprende, nos mantiene y, muy importante, se queda grabado por sus detalles
El lector intrigado por ver cómo se concluye una historia con semejante cantidad de interrogantes en el aire en un último libro, va a quedar sorprendido, porque lo consigue, de forma bastante inesperada. 
La aventura implica planes secretos, muy personales, y hacer cosas en el pasado para mejorar el futuro pero también el propio pasado y evitar una desgracia ante un poderoso enemigo. Y no me refiero al tiempo. Aunque éste sí ponga enfrente algunas de sus jugarretas inciertamente anunciadas para hacer más difícil el avance de la protagonista. Y es que estas páginas no guardan los pensamientos de una chica perdidamente enamorada (en su mayoría). La teoría de los viajes en el tiempo presentada en esta trilogía cautiva, se entiende poco a poco de forma razonable, aceptable. Y la verdad es que explicarla en voz alta sería muy difícil. 
Los enigmas presentados anteriormente tienen algo que ver en este, digamos, apresurado final. Porque en el tiempo de la historia no han pasado muchos días desde el primer salto en el tiempo de Gwen hasta el día en que el último título se cierra, a pesar de dejar al lector con una esperanza personal bastante relevante y tranquilizadora
La personalidad es uno de los puntos más importantes de la historia. La forma en que varios autores alemanes cuentan sus historias me encanta, pero el tinte único que Gier da a sus personajes es digno de reconocimiento, por proporcionar a cada uno su mente, sus palabras y sus problemas. Apreciando todavía más a aquellos, afortunadamente con correctas apariciones, que demuestran su perfil con diálogos chispeantes y correctos. La narración nos hace sentir lo que quiere y aparenta que es una cosa fácil
El hilo que los acontecimientos han seguido hasta ahora, frente a una completamente desconocida conclusión, da un giro total cambiando lo que teníamos pensando, de frases y revelaciones que lo serán todo cuando suceda. A pesar de los muchos puntos positivos, carga con un poco notorio desplazamiento de todo cuando llega el momento de las revelaciones. Nos deja ver lo que queremos ver, mucho de lo que ni habíamos pensado, pero también hace a un lado cosas que queríamos seguir viendo, como sucede con los buenos momentos que nos dan las historias y las ideas que implantan en nuestra mente sobre el “¿Qué pasará después?” El lector tiene entonces la total libertad de agregar su idea a la historia pero aceptar los hechos por más extraños que parezcan. 
Esmeralda nos deja ver otra cara de la historia, bastante diferente, mucho más enterada, no se detiene hasta que ya no queda más. Nos sorprende por sus cambios de camino, sus momentos encontrados y diferentes repasos que aún así no nos quedarán muy claros. Una historia redonda pero con sus dudas. 
Los viajeros concluyen, nos dejan para disfrutarlos una y otra vez con lo que hay, fácil y complicado al mismo tiempo y en formas muy diferentes. 
Gwen y Gideon, la pareja lista para saltar si lo hacen juntos. 
Gente que abre la puerta y te acompaña en tus aventuras, por más complicado que resulte el misterio. 



La frase: 
¡Era increíble poder sostener su mano y sentirla cálida y viva! 
-Habéis desordenado toda la fila -dijo en tono de reproche mientras me examinaba de arriba abajo con expresión enojada-. Y habéis empujado a miss Amelia lejos de mí con extrema rudeza. 
¡Sí, realmente era él! El mismo tono ofendido de siempre. Le miré radiante de alegría. 
-De verdad que lo siento, pero es imprescindible que hable contigo… Bien, quiero decir que debo hablar con vos de un asunto de la mayor importancia. 

Esmeralda, Kerstin Gier. 485 p. Montena, 2012

¡Hasta la próxima!

2 comentarios:

esa estrella... dijo...

A mi esta saga me encantaaa!!! Y me hubiera gstado tener tadas las portadas de la misma edición (como las que tienes tu, las del fondo negro con plateado *-*)

Muy buena reseña ^^

besitos<3

RaquelHerondale dijo...

De mis sagas favoritas xD extraño tanto a Gwen y Gideon u.u y claro obvio que a Xemerius *w*