sábado, 12 de junio de 2010

Confesiones de alguien como yo: Siempre he querido…


Ante muchas de las cosas feas que me están pasando en estos días, que tengo un montón de deberes, se va la electricidad, me mojo hasta los calcetines, no puedo dormir bien. Parece que al fin me ha llegado un espacio pequeñito de tiempo para disfrutar. Un domingo libre luego de mi imparable rutina laboral de lunes a domingo, así de bueno he de ser en el trabajo que me quieren metido ahí a diario. Aunque creo que esta libertad de un día me va a durar exactamente eso, no puedo dejar de lado el sueño tan lindo que tuve la otra madrugada y del cual no quería despertar. A que no se los cuento porque se me sala y me quedarían menos posibilidades de convertirse en realidad.
Así que a falta de reseña, y lecturas terminadas, que es lo mismo. Les traigo las confesiones de este mes. Con ese título que tal vez todos le hemos dedicado un momento en nuestros pensamientos.
Así que sin historia ecológica esta vez me embarco en mi lista de las 15 cosas que siempre he querido…

1. Siempre he querido un mundo sin polvo para no tener que limpiarlo o sentir como te golpea en la cara cuando pasa un autobús frente a ti en un día de tráfico.
2. Poder quedarme toda una madrugada despierto hasta que llegue la otra noche y ni siquiera sentir sueño alguno. No soy de los que aguantan 24 horitas despierto sin caer en cualquier lugar con suelo.
3. Asistir a un concierto de mi banda favorita, que sería lo mismo que tener que ir de visita a Europa porque cuando termino de ahorrar y casi estoy con un pie en la terminal a mi madre se le ocurre retractarse con toda tranquilidad.
4. No llegar tarde a todas partes, considero seriamente la teoría de que alguien, tal vez un genio maligno que domina el tiempo, se encarga de hacer correr mi reloj al doble de velocidad cuando tengo todo para llegar temprano.
5. Ver un libro en internet, ir a la librería y que alguien me lo ofrezca si siquiera pedirlo, pagar, y salir de ahí para leérmelo tranquilamente. Cosa que no pasa casi nunca.
6. Que los espacios abiertos y enormes como el espacio y el mar no me hicieran sentir vértigo.
7. Contar un chiste que le leído en el periódico y todos se desternillen de la risa.
8. Poder leer un libro sin tener que para porque me arden sobremanera los ojos.
9. Hacer una entrevista a una persona sumamente interesante, de esas con las que puedes hablar durante mucho tiempo.
10. Darme una vueltita por Madrid, cargarme de lo que pueda y regresar con una sonrisota de esas que parecen congeladas por el hielo.
11. Tocar el piano como si no me costara trabajo, llevo diez años de mi vida viendo donde hago tiempo para asistir a clases y nada mas no logro encontrar el espacio en mi agenda.
12. Ver una zapatería toda llena de zapatos, tenis, agradables en colores que me gusten un montón, pantalones que siempre me queden bien y playeras que aun no se encuentren de moda. Aunque me gusta vestirme completamente desalineado por naturaleza.
13. No confundirme cuando intento ir traduciendo una canción mientras la escucho, pero es que algunos cantan tan extraño que se me complica.
14. Tener mis cosas ordenadas todo el tiempo. Si no es esto es lo otro pero algo tiene que estar tirado o desacomodado en mi habitación.
15. Conocer a un ser o persona de libros de ficción. Vampiros, hada, bruja, ángel, graceling, cazador, fantasma, Katniss, el hombre de las nieves, Jacob Black, mago o pitufo que decida hacerme una visita y dejarse entrevistar.

Eso por mencionar algunas, porque las otras no se me vienen a la cabeza en este momento.
¿Ustedes qué Siempre han querido?
Saben que son libres de compartir sus confesiones, aunque no precisamente crímenes o infidelidades, en sus entradas y comentarios.


Un gran saludo,
Tengo que darme prisa para terminar el libro de próxima reseña.
Buenas lecturas y sueños lindos a todos,
Nos leemos a la próxima…

1 comentario:

Mientras Lees dijo...

Muy bueno eso de "Siempre he querido". Yo siempre he querido, que con tan solo cerrar los ojos, los problemas que uno tiene en mente, desaparezcan, para que cuando los vuelvas a abrir, la paz inunde tu mente.

Ains!! ojalá fuera así!

Un abrazo!

-Da-